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Suplementos dietarios: la tolerancia del engaño
Por: Farm. Rubén Sajem.
La comercialización irregular y la publicidad engañosa de productos autorizados como suplementos dietarios.

En el mes de junio pasado, presentamos un informe ante la ANMAT realizado por el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal, que detalló diversas formas de comercialización y publicidad de productos aprobados como Suplementos Dietarios.

En ese informe, denunciamos formalmente situaciones en las que se induce a engaño al consumidor, ofreciendo productos aprobados como suplementos dietarios como si fueran medicamentos, y recomendándoselos para el tratamiento terapéutico o la prevención de enfermedades o dolencias.

La presentación formal ante la autoridad sanitaria, documentó que la publicidad con que se ofrecen estos productos en diversos puntos de venta, que no son farmacias, no se atiene a las normativas vigentes.

¿QUÉ SON LOS SUPLEMENTOS DIETARIOS?

Los Suplementos Dietarios están destinados a personas sanas, no pudiéndoseles atribuir actividad terapéutica.

Están clasificados como alimentos, y como tales incluidos y definidos en el Código Alimentario Argentino por la autoridad sanitaria. No son medicamentos.

Su publicidad está regulada y debe ajustarse a pautas éticas estrictas consignadas por la ANMAT. Por ejemplo, en los anuncios de los productos que se aprueban como suplementos dietarios  no deben incluirse mensajes que:

- Les atribuyan acciones y/o propiedades terapéuticas.
- Sugieran que son productos medicinales.
-  Mencionen que curan, calman, mitigan, alivian, previenen o protegen de enfermedades.
– Induzcan al uso indiscriminado.
- Incluyan denominaciones que los confundan con medicamentos de “venta libre”.

MUCHOS SUPLEMENTOS DIETARIOS SE OFRECEN COMO SI FUERAN MEDICAMENTOS

No obstante las previsiones de la autoridad sanitaria, muchos de estos productos se están comercializando de forma tal que se presentan como medicamentos, en distintas formas farmacéuticas, y atribuyéndoseles efectos terapéuticos. Se indica su administración y posología también como si fueran medicamentos, y si bien se indican algunas contraindicaciones e interacciones, se evita mencionar muchas de ellas, encubriéndose a veces los riesgos de un consumo inadecuado con las características que se les atribuye de ser productos “saludables”, “de origen vegetal” o “naturales”, o confiables por estar avalados por el “uso milenario”, por ejemplo, en prácticas médicas orientales.

El hecho de que se presenten en comprimidos, cápsulas, cápsulas blandas, gotas y jarabes, es decir en formas farmacéuticas, genera confusión acerca de sus reales cualidades y características, y de si son medicamentos o alimentos.

No se debe dejar de considerar tampoco el riesgo sanitario que implica ofrecer engañosamente productos que carecen de acción terapéutica para tratar enfermedades y dolencias que sí requerirían de la administración de medicamentos.

Y por otro lado, está claro que los productos hoy autorizados como “Suplementos Dietarios” pero que  demuestren tener actividad terapéutica, correspondería que sean considerados Especialidades Medicinales, con las condiciones de elaboración, distribución y dispensa que las normativas legales prevén para los medicamentos.

LOS ESTUDIOS INTERNACIONALES EN MARCHA

En muchos países ha causado preocupación el uso habitual y discrecional de estos productos.

Los beneficios para la salud que se les atribuyen, no cuentan en todos los casos con los respaldos de estudios científicos rigurosos, y muchas veces tampoco se tienen en cuenta sus efectos adversos, sus interacciones con los medicamentos, o las recomendaciones que deben hacerse a personas que presenten factores de riesgo, como hipertensión, colesterol elevado, o problemas renales o del funcionamiento tiroideo, entre otros.

En Europa tres de cada diez personas han consumido alguna vez este tipo de productos, y en nuestro país, según estudios realizados por universidades nacionales, un 15% de las personas los habrían utilizado alguna vez para tratar algún problema de salud.

La falta de estudios rigurosos, basados en evidencias científicas, acerca de este tipo de productos, ha motivado distintas iniciativas en muchos países. Por ejemplo, la Unión Europea ha avalado el proyecto PlantLIBRA para evaluar los riesgos y beneficios de los productos de origen vegetal. En este proyecto participan 25 entidades de cuatro continentes, entre ellas el Hospital de Clínicas, dependiente de la UBA.

Si bien se acepta que muchos suplementos dietarios pueden tener un efecto positivo en la promoción de la salud y en la reducción del riesgo de enfermedades, en los estudios que se están llevando adelante se trata de evaluar riesgos y beneficios, y alertar sobre posibles efectos tóxicos.

Se reconoce internacionalmente que la situación actual es crítica, ofreciéndose productos por vías informales, inclusive Internet y venta telefónica, mediante publicidades engañosas.

LA VENTA FUERA DE LAS FARMACIAS AGRAVA EL PROBLEMA

En el informe presentado por nuestro Colegio, se ha documentado y expuesto la forma en que se ofrecen y publicitan estos productos en distintos comercios de la Ciudad de Buenos Aires, y también por Internet, distribuyéndoselos a cualquier punto del país por correo.

En estos comercios, los Suplementos Dietarios se presentan y ofrecen como medicamentos, adjudicándoseles actividad terapéutica.

Se venden masivamente en nuestra Ciudad en dietéticas, casas de deportes, gimnasios, supermercados, “polirubros” y locales que se dedican en forma exclusiva a la venta de estos productos (“markets naturales”, “markets orgánicos”, “casas de suplementos”, etc.), que a veces se presentan también como “distribuidoras”. Todos estos comercios parecen carecer de controles en cuanto al modo de conservación de los productos y de la publicidad con la que se ofrecen los mismos. Hemos encontrado que hasta se los ofrece en mesas ubicadas en las veredas.

En cuanto a la publicidad con que se ofrecen estos productos en dichos puntos de venta, se puede comprobar en las fotos y documentos que se adjuntaron al informe que no se atiene en absoluto a las normativas vigentes. Se los presenta y publicita como “productos 100% naturales” que carecen de“efectos secundarios ni tóxicos”, y se recomiendan engañosamente para el tratamiento de enfermedades como diabetes, osteoporosis, prostáticas, para el estrés y para la ansiedad, entre otras, adjudicándoseles efectividad terapéutica.

Las transgresiones a la normativa vigente en cuanto a la presentación y publicidad, se evitaría si fueran dispensados en las farmacias, que son controladas por la autoridad sanitaria, porque el control se hace difícil, si no imposible, en otras modalidades de venta.


¿DE QUÉ PRODUCTOS SE TRATA?

El informe que presentó el Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal detalló numerosos ejemplos de productos que están aprobados como Suplementos Dietarios, pero que se ofrecen para tratar enfermedades, como si tuvieran acción terapéutica.

Hay otros, que si bien se presentan como Suplementos Dietarios, podrían presentar actividad terapéutica y también contraindicaciones, por lo que no se los deberían autorizar como tales sin determinar previamente sus efectos clínicos.

Entre los productos incluidos en el informe se encuentran:

PRODUCTOS CON GINSENG: La acción terapéutica que se menciona es, en general,  como defatigante y energizante. Muchas veces, sobre todo en venta telefónica o por Internet, se ofrecen “contra la impotencia y para el vigor sexual”, y hasta como estimulante del desarrollo de los órganos genitales y tratamiento de enfermedades nerviosas como la neurastenia. Generalmente  se evita mencionar los efectos secundarios, que son numerosos: erupciones cutáneas, insomnio, irritabilidad, depresión , hipertensión, euforia, edema, efectos estrogénicos, arteritis cerebral, y las contraindicaciones en casos de insuficiencia hepática / renal, embarazo y lactancia, entre otras, como así también las numerosas interacciones, por ejemplo, con anticoagulantes, anticolinérgicos, anticonceptivos, anticonvulsivantes, antihistamínicos, colinérgicos, digitálicos, diuréticos tiacídicos, estrógenos, entre otras. Todo esto hace particularmente peligrosa la sobredosis, sobre todo por los efectos en la tensión arterial y la frecuencia cardíaca.

 

PRODUCTOS CON L-CARNITINA: En algunos productos dietarios recientemente aprobados que contienen L-Carnitina se sugiere su uso como adelgazantes e incluso como anorexígenos, es decir, una acción terapéutica, mientras se los ofrece fuera de las farmacias.  Los productos que contienen L-Carnitina provocan, en general, efectos secundarios. Las personas que sufren de epilepsia, hipertensión arterial, diabetes o enfermedad renal deben ser advertidas acerca del consumo de L-Carnitina, sobre todo acerca de su sobredosificación.

PRODUCTOS CON PROPOLEO: a pesar de estar autorizados como Suplementos Dietarios y no como medicamentos, muchos productos se ofrecen como si tuvieran actividad terapéutica, vendiéndoselos en dietéticas y otros comercios destacando su capacidad antimicrobiana, cicatrizante, antiinflamatoria, antioxidante y como estimulante inmunológico, y promocionando su “actividad bacteriostática y bactericida sobre gérmenes gram positivos tales como estafilococo aureus y estreptococo beta hemolítico” así como en ciertas cepas de bacilos gram negativos: Piociánico y Proteus. Cabe destacar que de acuerdo a las advertencias de ANMAT, un suplemento dietario “No debe ser consumido “por moda” ni con la esperanza de mitigar alguna dolencia, y en este sentido la publicidad tiene una trascendencia importante debido a que, por intermedio de ella, el consumidor recibe información sobre el producto y los beneficios que acompañan su consumo.”

PRODUCTOS CON VALERIANA Y ASOCIACIONES: Se ofrecen como si fueran medicamentos, con acción terapéutica, en casos de stress, ansiedad e insomnio, como “sedantes para un  sueño tranquilo y natural sin provocar hábito ni somnolencia durante la actividad diaria, por su actividad hipnótica, sedante natural de elección”. Es decir, se ofrecen con características de medicamentos, fuera de las farmacias. A veces incluyen en su composición extractos secos de Pasiflora, Melisa y Tilia Europea, junto a Vitamina B1.

PRODUCTOS CON ÁCIDOS GRASOS OMEGA – 3 :  Se ofrece este principio activo como “reductor del colesterol y de los triglicéridos”, con acción antitrombótica, por disminución de la agregación plaquetaria, que favorece la vasodilatación vascular, disminuyendo la presión arterial, asegurándose también que mejora la función inmunológica. Se asegura, por otro lado, que durante los últimos meses de gestación y los primeros de lactancia el cerebro del bebé incorpora gran cantidad de Omega -3 facilitando su maduración y desarrollo neurológico y visual, por lo que resulta altamente recomendable su ingesta en el embarazo y lactancia. No obstante, debería tenerse en cuenta en cuanto a su uso en embarazo y lactancia (como propone la publicidad), que la OMS advierte que los estudios que han investigado los posibles beneficios para la salud de madres e hijos han obtenido resultados dispares. También existen estudios que han puesto de manifiesto que una ingestión excesiva de ácidos grasos Omega-3, puede producir una situación de estrés oxidativo e inhibir la formación de otros ácidos grasos a partir de los denominados “ácidos grasos esenciales”, los cuales son también necesarios para un adecuado desarrollo fetal. Por ejemplo, si se sobrepasan determinadas dosis de ácidos grasos Omega-3, se produce una deficiencia de ácido araquidónico, que puede condicionar el crecimiento del recién nacido.

Respecto a los productos que contienen ÁCIDOS GRASOS OMEGA – 3, se ha llamado la atención de la autoridad sanitaria acerca de que algunos de ellos fueron aprobados como Especialidades Medicinales, reconociéndoles acción terapéutica, y otros con iguales características, dosis y presentación, fueron aprobados como Suplementos Dietarios, ofreciéndoselos fuera de las farmacias.

Los mencionados son algunos productos, a modo de ejemplo, de entre los muchos que se promocionan en nuestro país, como ya se dijo, a veces a través de páginas web o por venta telefónica con publicidades engañosas.

LA NECESIDAD DEL ASESORAMIENTO FARMACÉUTICO

Los Suplementos Dietarios se expenden libremente, dado que se consideran alimentos, en diferentes comercios, donde la publicidad o propaganda que se realiza en el punto de venta es de difícil control. Tampoco hay en estos casos profesionales de la salud que adviertan acerca de la existencia de efectos adversos, en especial en los casos de sobredosificación o de consumo excesivo, y se los utiliza a discreción y sin control.

Entendemos que los productos que tengan actividad terapéutica deben ser considerados medicamentos, ser aprobados como tales, y ajustarse a la legislación específica en cuanto a su elaboración, distribución, almacenamiento, fraccionamiento y dispensa, dentro de un circuito ordenado y controlado sanitariamente. Desde ya, la participación del Farmacéutico en todas estas etapas es esencial.

En cuanto a la dispensa, debería realizarse exclusivamente en farmacias, bajo supervisión y responsabilidad del profesional farmacéutico, que es quien puede garantizar el acceso al producto adecuado, legítimo, seguro y necesario, con el asesoramiento conveniente.

Farm. Rubén Sajem
Presidente Sección de Farmacéuticos – Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal (COFyBCF)
r_sajem@yahoo.com.ar 

 
 
 
 
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